29 de octubre de 2008

Nos sentamos en una cornisa sin importar cuanto necesitemos estar bien. Simulamos un cambio, uno que nunca es, simplemente porque dentro nuestro siempre somos los mismos.
Corremos hacia ningún lugar y simulamos ser nadie, todo nos parece tan relevante que sonreímos ante la mínima manifestación de cariño, porque somos carentes. Gritamos en las calles y caminamos a prisa el trayecto entre el tren y el subte, algo así como si nos perdiéramos del nacimiento de nuestro propio hijo, y cuando finalmente frenamos nos damos cuenta que no tenemos donde ir, o por lo menos yo. Todos los días camino rápido y trato de que la gente no me choque, el cigarrillo se consume en mi mano pero no lo fumo porque el tiempo es aparentemente escaso. Pero cuando por fin me detengo, obligada por los semáforos que iluminan mi cara, tratando de que mi mente reacciones del mismo modo, me doy cuenta que no tengo a donde ir, que nadie me espera tan urgentemente, y que no voy a volver a casa donde alguien me abrace y bese con fuerzas.
Entonces la pregunta es, porque sigo apurándome, si nadie me corre, si el tiempo no pasa mas lento, si nadie jamás me espera del otro lado de la calle con una sonrisa especial.
Supongo que duele, siento que duele usualmente, pero trato de no darle importancia, de hacer de cuenta que soy una persona fría, calculadora y con miles de cosas por hacer.
Como si nada importara, camino con la frente en alto y no paro por nada del mundo, finjo que voy a ese lugar que en verdad para mí nunca existió.
Ya no camino, simplemente corro hacia ningún lugar.

17 de octubre de 2008

"Cuidemos la emboltura."

15 de octubre de 2008


Acá estoy después de mucho tiempo, todo paso, todo cambio pero se que si rasco la superficie y busco en el interior de todo esto, es simplemente mas de lo mismo.
Coloco el teclado en mis piernas para simular que el tiempo no paso, pero se que no es así, soy yo acá y ahora solo yo.
Me siento mas mal que nunca y la necesidad de decírselo a alguien fue mas fuerte que yo, mi cuerpo cambio nuevamente, la ropa me sienta rara y creo que estoy cayendo a pasos agigantados, se siente raro, como siempre lo fue.
Trato de buscar sonsuelo en la gente que amo, pero al mirarlos puedo verlos en sus problemas con sus cosas, probablemente más importantes que yo y lo mío. Me limito a saber que esta noche las lagrimas correrán como hace mucho tiempo que no pasaba, mi almohada tomara ese papel que una persona tendría que tomar, simplemente la voy a abrasar en lugar de que alguien me abrase a mi como tiene que ser cuando te sentís solo y triste.
Si las cosas cambiaron y mucho en este tiempo, mi mejor amiga esta en espera de esa hermosa luz que llamamos abril, esa personita que se va a hacer esperar hasta febrero, que espero que me traiga felicidad, me siento su segunda madre y creo que los problemas que hoy la afectan a ella logran el mismo efecto en mi, porque hago carne los problemas, los mió, los ajenos, cualquiera que tenga en frente.
Un escalofrío recorre mi cuerpo, porque se que todo esta mal, no solo yo, sino mucha gente a mi alrededor, siento que estoy perdiendo algo esencial una ves mas, pero hoy no es ayelen, hoy no es nada ni nadie es solo eso, si eso mismo.

5 de octubre de 2008

"No se porque pero algo me hizo volver."
"No se bien que pero algo me ahce querer volver."